Uno de los mejores restaurantes del mundo en Santiago

99restaurant
COCINA SOFISTICADA Y UNA PRESENTACIÓN ASOMBROSA SERVIDO EN UN ESPACIO RELAJADO
— THE WORLD’S 50 BEST

Por: Sasza Lohrey de BBXX

 

Si hay algo que necesitas saber acerca de Restaurante 99, es que Gustavo Saez, encargado de su repostería actualmente tiene el título de Latin America’s Best Pastry Chef.  

Como si no fuera suficiente, su chef Kurt Schmidt trae su experiencia de los restaurantes A-list Noma de Dinamarca, Azurmendi de España, así como del famoso Boragó estando de vuelta en Santiago para crear un equipo imparable. Con una tripulación tan ambiciosa y talentosa, no es de extrañar que el restaurante 99 también haya  sido reconocido con el premio “Highest Climber Award” del sitio The World’s 50 Best el año pasado, lo que le permitió estar dentro de los 100 mejores restaurantes del mundo, y quedando número 22 en la lista Latin America’s 50 Best Restaurants.

Ubicado en una pequeña calle de Providencia, este espacio cómodo e íntimo está lleno de un inmenso poder y creatividad. Todos los días de la semana ofrecen un menú de almuerzo de tres piezas distintas, a un precio extremadamente razonable de $10.990. Cada día están probando nuevos platos, nuevas recetas, nuevos estilos y retándose a sí mismos a innovar. Este menú de almuerzo sirve como un experimento continuo para refinar y definir su elaborado menú para la noche, el cual cambia por temporadas.

El menú de cena es mucho más elaborado, y costoso, compuesto por opciones de 6, 9 o 12 platos. A pesar de haberse ganado un lugar entre los mejores de Sudamérica, no tiene ningún interés en mostrarse arrogante. 99 Restaurante prefiere mantenerse bajo el radar, concentrados en la innovación y una constante mejora en lugar de la reputación.

Mi parte favorita de la experiencia por lejos es que la cocina es abierta, y puedes ver a los chefs preparando, cocinando y sirviendo la comida; una experiencia realmente íntima y maravillosa que la mayoría de los restaurants no ofrecen.

Otro gran detalle es la opción de traer tu propio vino, además de la selección musical que es impecable. El personal es increíblemente amistoso y atento, tanto que cuando llegué con una botella no tan fría de vino, ellos insistieron en utilizar su propio congelador con temperatura sub-ártica que enfrió la botella en menos de cinco de minutos.

El ambiente combinado con la comida está entre los mejores en Santiago, y es una experiencia que no se puede perder.